Diferénciate del espejo

Tenemos tres formas de vernos: La primera es cómo nos ven los demás, cómo nos dicen que somos. La segunda es cómo me veo yo, que idea tengo sobre mi, resultado de todo lo que nos han repetido y nos hemos dicho. La tercera es como  creo que soy.
Todas estas formas interfieren en el conocimiento de nosotros mismos.

          eres así de bello  

 eres así de único

 averigua quién eres

Necesitamos todas estas formas para conocernos pero olvidamos que son espejos y nos confundimos e identificamos con ellos.
En primer lugar la culpa la tiene el espejo porque es malo, pequeño, deforma…
Mírate al espejo y cuestiónate lo que vez: ¿esto quién lo decía o quién lo dice?
Tú sabes quien eres pero lo has olvidado, lo has confundido con todo lo que te han dicho y oido. Reflexiona lo que vez y experiméntalo para que descubras si eres o no tú.
Eres especial como ser humano que eres, especial como todos los seres humanos que existimos y también  único,  como las huellas digitales, no hay un ser humano igual a otro.
Eres la pieza del puzzle, especial porque sin ti está incompleto, y nadie puede sustituirte porque no hay otra igual. Eres importante porque tienes un espacio que llenar, eres imprescindible en tu momento y en tu lugar porque sólo tú puedes realizar lo que has venido a hacer a la tierra.  Elsa Barber

 

 

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