PADRES. TRAUMA-trauma

Trauma, una palabra que tememos. Hay TRAUMAS con mayúscula que son muy dañinos para el desarrollo. Pero hay traumas con minúscula que tienen otro significado. Preocuparnos por los traumas en minúscula no, ocuparnos sí. Sobreprotegerlos para que no se traumaticen, no, protegerlos y enseñar a los niños a enfrentarlos sí.

Trauma es una palabra que engloba lo que no sabemos, lo que no entendemos, lo que no resolvemos en cualquier vivencia, quedando un circuito neuronal incompleto, o una herida abierta por falta de información. Traumático es el nacimiento porque es un gran cambio por el que pasamos con total desconocimiento . Son parte de la vida, sus cambios y crecimiento; que vivimos con miedo y juzgándonos por no saber más, por sentirnos impotentes , incompetentes y paralizarnos. La capacidad de resolverlos y prepararnos tambien es parte de la vida y de nuestra naturaleza. Algunos podremos evitarlos, otros sanarlos antes de herirnos y otros después de producida la herida. Esta capacidad es la llamada resiliencia: capacidad para sanarnos, para recuperarnos. Se aprende con la práctica, dejando que el niño espabile por sí mismo y preparados para apoyarlos y ayudarlos si lo necesitan o explicarles para que comprendan y sean más sabios después de cada experiencia, desarrollen la seguridad, la fortaleza y la confianza en sí mismos. ¿Te has fijado en un niño cuando está aprendiendo a caminar? ¿Te has fijado cómo a base de práctica y de perseverar, aprendiendo de lo que hace mal, sin que nadie le diga nada, el llega a lograrlo?
Los niños son curiosos y aventureros, exploran y entran en lo desconocido, porque confían en que sus padres están cerca con las riendas en la mano soltando lo necesario (protección), y tirando un poquito si es necesario. Aflojar las riendas les permite ser espontáneos, alegres, libres y confiados ante los desafíos de la vida y desarrollo de sus habilidades. Participar en este juego es uno de los retos de ser padres más importante y que nos da tanta satisfacción y orgullo cuando los vemos madurar hacia la vida de adulto triunfando felizmente. Elsa BArber

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